
A falta de un mes para la publicación de mi segunda novela y para ir abriendo boca, hoy subo otro trocillo minúsculo pero revelador, de Decisiones arriesgadas.
Espero que os guste y que se os pongan los dientes largos por leer la novela entera :)
—Eres una mentirosa —sonrió a medias.
—¿Crees que miento? ¿Que me gusta que me vigiles?
—Me has obligado a hacerlo.
—Yo no te he obligado a nada, así que deja de perseguirme como si fueras mi maldito guardaespaldas —le gritó.
—Tú no necesitas ningún guardaespaldas, cariño. Te defiendes muy bien tú sola, podrías haberme sacado un ojo con tu puñetero zapato.
—¿Crees que miento? ¿Que me gusta que me vigiles?
—Me has obligado a hacerlo.
—Yo no te he obligado a nada, así que deja de perseguirme como si fueras mi maldito guardaespaldas —le gritó.
—Tú no necesitas ningún guardaespaldas, cariño. Te defiendes muy bien tú sola, podrías haberme sacado un ojo con tu puñetero zapato.
