
Este año ha sido la bomba, este año he visto tres veces en concierto a Bon Jovi, que ya sabéis que son mi otra gran pasión en la vida.
En esta ocasión les he visto de forma diferente a como suelo verles, es decir, siempre he ido a conciertos en grandes estadios, donde por muy cerca que estés del escenario, siempre hay una distancia considerable entre éste y las primeras filas. Pero esta vez he disfrutaro de algo diferente, de un ambiente íntimo y acogedor que parecía que estaba en el salón de mi casa con mis chicos de Jersey. El sábado por la noche acudí a un concierto íntimo en el Teatro Circo Pryce, con capacidad para 2.000 personas, pensado para promocionar la entrega de premios de los MTV europeos que se celebraban al día siguiente en Madrid. Y como una siempre se esfuerza por estar lo más cerca posible, llegué temprano a Madrid para zamparme una cola de diez largas horas que no me dolieron lo más mínimo, bueno sí, a mis pies les dolió un poco, jajaja.
Gracias a este esfuerzo, estuve cerca, muuuuuy cerca, vamos, más cerca que nunca. Tanto, que todavía no puedo asimilar que sólo una distancia de tres o cuatro metros me separaran de ellos, de él, de este grupo que colma mi vida de una magia e ilusión, de una pasión y una energía que nunca encuentro las palabras suficientes para explicar este sentimiento tan grande.
Quizás no las encuentro porque no existen.
No sé si un concierto de estas características se volverá a repetir alguna vez, pero yo me siento profundamente privilegiada por haberles visto de esta manera, más teniendo en cuenta que las entradas se agotaron en 20 minutos!!!
Y como una imagen vale más que mil palabras, subo alguna fotillo hecha por mí, para que veáis que no me invento nada :)))
Ah, y lo mejor de todo, es que vuelvo a tener una cita con ellos el 27 de julio en Barcelona, esta vez, en el Estadio Olímpico.

Sois los mejores y siempre lo seréis!!!!!