miércoles, 26 de enero de 2011

Más reseñas....

Uf, me da hasta un poco de vergüenza que últimamente todas las entradas sean sobre reseñas de Decisiones arriesgadas!! pero no puedo evitar subirlas y compartirlas.

La última la ha hecho Verónica Butler en su blog Pasión romántica, como es cortita, la copio y pego directamente, pero si queréis pasar por su blog, esta es la dirección:





Reseña:


El segundo libro de Mar Carrión es un interesante y bien logrado thriller que cuando llegas al final te sabe a poco.La trama de corrupción que envuelve y es el objetivo de la novela está desarrollado de forma ejemplar, lo que me ha sorprendido en una historia romántica, cuando no siempre es la intriga el objetivo de estas historias.Sin embargo la relación amorosa de Megan y Dérek hace arder las páginas del libro y logra embaucarte por completo.El pasado de la chica es muy coherente con las reacciones del personaje, puesto que Megan es una mujer muy independiente y cabezota. Siempre consigue lo que quiere...hasta que el guapo policía desestabiliza todos sus planes.Megan no confía en ningún hombre y ese será el objetivo de Dérek: lograr que abra sus sentimientos.Este hombre, maravilloso padre, no teme expresar qué siente su corazón una y otra vez, lo que te hace suspirar cada vez que aparece en la novela...amén de un físico espectacular y de sus excelentes dotes como amante en la cama...A las lectoras de romántica les abrirá el corazón y la nostalgia de tener un amor como el que Dérek le ofrece a Megan, con escenas de comedia que te hacen sonreir; a las que busquen intriga, tendrán tanta que se morderán las uñas.En Decisiones arriesgadas encontraréis gente malvada y sin escrúpulos; acción arriesgada y sobre todo: AMOR con mayúsculas.¿ Por que no es enamorarse y confiar en quien amas la decisión más arriesgada de la vida ?


Gracias Verónica.


2 comentarios:

Ana R. Vivo dijo...

No te de vergüenza, Mar, la novela se merece todas las reseñas que tiene y tú también. Un besazo,Ana.

Nieves Hidalgo dijo...

Estupenda reseña, aunque no podía ser menos.

Besos